Ubicada en el municipio de Álora, en pleno corazón del Triángulo Activo, Quesos el Llano del Jaral es una empresa familiar que acumula más de 30 años de experiencia en el sector lácteo.
Su compromiso inquebrantable con la elaboración tradicional y el cuidado en cada detalle han convertido a esta quesería en un referente gastronómico de la provincia de Málaga, avalado por prestigiosos premios del sector.

Variedad de quesos el Llano del Jaral artesanales premiados
La oferta de la quesería satisface a los paladares más exigentes gracias a su amplio catálogo. Entre sus creaciones destacan el queso fresco, tierno, semicurado, curado, viejo, en aceite de oliva, requesón tradicional y suaves cremas de queso para untar.
Los productos de Quesos el Llano del Jaral se pueden adquirir cómodamente en la tienda física de la propia fábrica y en establecimientos locales adheridos.
El proceso artesanal: De la ganadería a la cuba de cuajado
La calidad final del queso comienza en el origen de la materia prima. La empresa recolecta a diario leche fresca procedente de las mejores ganaderías de cabra del Valle del Guadalhorce, complementándola con leches seleccionadas de vaca y oveja.
Tras la recogida, la leche pasa por procesos controlados de enfriamiento y pasteurización antes de iniciar la fermentación. Posteriormente se procede al cuajado, transformando la leche líquida en una masa semisólida lista para ser trabajada por las manos maestras.

Corte de cuajada, moldeado y prensado
Una vez que la cuajada alcanza la textura idónea, los maestros queseros efectúan el corte manual. El tamaño específico de los granos de cuajada determinará el tipo y la consistencia de cada variedad.
A continuación, los granos se introducen en moldes especializados para someterlos al prensado, una fase clave que permite escurrir y eliminar el suero sobrante de forma homogénea.
Salado y maduración en cámaras controladas de Quesos el Llano del Jaral
Finalizado el prensado, las piezas pasan a la fase de salado, indispensable para potenciar los aromas naturales del lácteo y garantizar una óptima conservación microbiológica.

Por último, los quesos reposan en cámaras de maduración con temperatura y humedad estrictamente reguladas. Durante períodos que van desde pocos días hasta varios meses, las piezas se voltean periódicamente a mano para lograr la textura y el sabor inconfundible de Quesos el Llano del Jaral.